Las patatas fritas y todos los tipos de patatas fritas vegetales en todas sus variedades impresionan por su aspecto apetitoso. En la industria alimentaria, el color es un importante indicador de calidad, ya que permite sacar conclusiones sobre el tostado, el condimento y la frescura. La medición precisa del color ayuda a minimizar el desperdicio y a garantizar una calidad constante del producto.

Sin embargo, la superficie irregular de las virutas supone un reto para los dispositivos convencionales de medición del color. Las virutas suelen estar unas encima de otras, proyectan sombras y su estructura varía. La medición se complica aún más cuando se miden chips vegetales con diferentes paletas de colores.
HunterLab ha desarrollado el espectrofotómetro Aeros una solución especialmente adecuada para muestras no homogéneas, como los aperitivos. En lugar de medir muestras pequeñas como es habitual, el Aeros escanea un área mayor. El disco de muestra gira bajo el sensor, de modo que en cinco segundos se realizan 35 mediciones y se determina un valor medio fiable.
Sin embargo, ni siquiera este método es siempre suficiente para las virutas, ya que su superficie varía mucho. Para resolver este problema, HunterLab ha desarrollado un juego de compresión en tres partes. Se introducen 150 g de virutas en una bandeja de muestras y luego se comprimen hasta la mitad de su volumen utilizando una bandeja de compresión. Así se reduce el número de “agujeros” y se conserva el aspecto natural.
Tras la preparación, las mediciones se realizan con el espectrofotómetro Aeros, que proporciona valores de color precisos y repetibles en segundos. Este método ha demostrado su eficacia en la industria alimentaria y permite una evaluación fiable de la calidad de las virutas. Más información sobre el exclusivo espectrofotómetro Aeros aquí.

